Nutrición como manejo contra el estrés calórico

  • diciembre 11, 2017
Estrés calórico

El bienestar animal es importante en la cadena de valor de producción agropecuaria. El ganado lechero se ve particularmente influido por los niveles de temperatura y humedad ambientales, y las pérdidas económicas anuales relacionadas a este factor pueden ser de entre USD$75-80 millones a nivel nacional.

La calidad y cantidad de la producción en tambos puede  disminuir considerablemente si se superan los valores límite de los índices de Temperatura y Humedad (ITH). A esto se lo conoce como estrés calórico y puede ser mitigado a través de la nutrición y de la infraestructura del tambo.

En esta nota abordaremos el manejo del estrés calórico con buenas prácticas de nutrición en la producción animal.

Manejo nutricional

Dietas bajas en fibras:

Conviene suministrar forraje de alta calidad y de la menor concentración en fibra para el ganado en tambo, por ejemplo, heno de alfalfa o silaje de picado fino en general.

Dietas altas en concentración energética:

Se recomiendan alimentos dietas calóricas, siempre que no superen el 5-8% de concentración en grasa (dieta fría). Alimentos de alta carga energética, como el poroto de soja, son de digestión más rápida y alivian así el metabolismo del ganado.

Abundante agua:

Durante el verano, un animal puede llegar a consumir 4 veces más agua que durante el otoño o invierno. Para las vacas productoras, el promedio de consumo ronda los 120-130 L por día.

El agua debe estar disponible para el ganado tambero de manera constante y con fácil acceso. Debe ser agua limpia y fresca.

También habrá que hacer control sobre la calidad del agua. Si el agua es alta en concentración de sales, habrá que dar al rodeo sustitutos para balancearla.

Manejo de alimentos:

Durante el verano el rodeo cambia su patrón alimenticio, es decir, come en horarios y cantidades diferentes que durante otras épocas del año. En los meses de calor, el ganado ingiere comida en los momentos del día en que la temperatura es más baja, esto es, a la caída del sol y durante la noche. Se recomienda entonces que el ganado disponga del 65-70% del alimento durante la tarde-noche y el restante 35-30% durante las horas del día.

estrés calórico

Otras recomendaciones

  • Regularizar y adaptar los horarios de ordeño.
  • No exponer al ganado a largas caminatas en horarios de altas temperaturas y humedad.
  • Suministrar sombra (reparo del sol).
  • Disponer de buena ventilación y enfriamiento por aspersión.
  • Detectar los síntomas por estrés calórico. Éstos son: mayor frecuencia respiratoria, agotamiento, altos niveles de acidez en digestión, bajos índices de producción lechera, bajos índices de fertilidad.
  • Consultar con profesionales veterinarios para más información sobre manejo de ganado y estrés calórico.

 

Fuentes:
Ghiano, J.; Taverna, M.; Gastaldi, L.; y Walter, E. (2014) Manejo del estrés calórico. INTA EEA Rafaela
Taverna, M; Ghiano, J.; Gastaldi, L.; Walter, E.; Solís, F; y Pairola, M. (2014) Estrés calórico. Enfriamiento de vacas mediante la combinación de mojado y ventilación forzada. INTA – EEA Rafaela
INTA Lechero.(24/Nov/2011) Estrés por calor y alimentación. Material audiovisual.

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